Lendakari Jaun agurgarria, Gipuzkoako Aldun Nagusia, Eusko Ikaskuntzako Lehendakaria, Jaun Andreak, Agur, agur t?erdi.
Bekoak goikoa ezkondu leidi, ta txikiak handia benzi leidi, asmoz eta jakitez. Ez dakit zahar hitzak, beti ote diren zuhur hitzak. Baina Eusko Ikaskuntzaren sortzaileek beren goiburutzat erabaki zuten antzinako esaldiari zuhurtzia dario bete betean. Asmoa, borondatea, erabakia, ausardia, ekimena, nahia, gogoa ezinbestekoa da. Baina okerreko bidetik zenbat-eta gehiago saiatu, orduan eta urrutiago helburutik. Orobat, ordea, norabiderik onenaz gehien dakiena ere, geldi egonean balego, helburutik gero eta urrunago legoke, gaurko mundu orobildu honen baitan, gelditzen dena abiada handiz hasten baita atzeratzen.
He querido comenzar glosando el lema del escudo de los Aulestia, que hicieron suyo los fundadores de Eusko Ikaskuntza, por la actualidad y trascendencia de su contenido. No hay determinismo en el lema, pero sí determinación, al proclamar que las desventajas humanas de partida pueden ser superadas, si se interviene sobre ellas "asmoz eta jakitez", es decir, con la fuerza y el talento de los factores más subjetivos, que ?mucho más que en cualquier otra época de la historia- son los que condicionan más decisivamente el éxito y el fracaso. "Asmoz eta jakitez", en el contexto guerrero del escudo de los Aulestia, pudo traducirse "por astucia y saber hacer", pero al asumirlas como armas de referencia de los estudiosos vascos adquieren su significado más genérico y original en el sentido de intención, deseo, ganas, decisión o compromiso, de un lado, y sabiduría, conocimiento, ciencia o saber hacer, del otro.

Hain zuzen, horiek biak mailarik gorenean eta onenean uztartu dituzten hemengo eta edonongo jakintsuei eskaini nahi diet lehenik hemen bildu garenon esker oneko agurra eta aitorpena. Eta, era berdinean, haien ekarritik ikasteko aukerak eta bitartekoak eskaini dizkiguten gurasoei, etxekoei, irakasleei, lagunei, edonongo erakunde eta herritar denei. Jakintza mailan gu garenaren zati handia baita, artez edo moldez, haien emanari esker jaso duguna.
Horretaz jabeturik gaudelako, jakin bagenekien Jakiundeko kide hautatuak izan garenok, zorretan ginela gizartearekiko. Baina hautapena onartzearekin, zor hori are zintzoago ordaintzen saiatzeko erantzukizuna ere hartua dugu gaurdanik.
Eta zor hori, hain zuzen, "asmoz eta jakitez" beteko dugula agindu nahi dugu. Gizon emakumeei eta herriei nor izateko aukera hobeak eskaintzeko asmoz, dakigun onena gizarteari eskainiz.
Jakintsurik argienak ere berekin du zigorra: zenbat eta gehiago dakien, orduan eta gehiago jabetzearena ez dakienaz. Jakintsuena dago ohartuena, jakiteko geratzen zaionaz. Hargatik gertatzen zaigu hain gogorra jakintsu legez aholkuak ematea. Beti dugu oraindik ere ikasi ez dugun punturen bat, gure iritzia oraindik ez emateko eskatzen diguna.
Beraz, jaso dugun ohorea, eskaintzen zaigun aukera, sentitzen dugun zalantza eta geure gain hartzen dugun erantzukizuna, gerri bat berari lotutako adar bana ezinak bezala ditugu zintzilik. Dena den, eskatzen zaigun egitekoa argi bezain garbi dago: gure ohore, aukera eta zalantzen gainetik, eskatzen zaiguna betetzea zor dugu: dakigunetik, geure egia azaltzea, harrokeriarik gabe, baina inoren beldurrik gabe, pozgarri gerta litekeenean bezala mingarri baledi ere gure herriko edo munduko beste edozeinentzat.
Eta zor hori -bikain ez bada ere- ondo betetzeko, ba dira gaur, ezinbestean kontutan hartu beharreko baldintzak: 1) Lehenik, zor hori talde bezala ahalik eta ongien betetzeko, nola jokatu behar den ikasi behar dugu. Gutako inor gutxik eskaini dio arretarik eta denborarik munduko Akademiarik onenak nola sortu eta garatu diren ikasteari. Eta horixe da lehenik egin behar duguna, lehen hilabetetan landu beharko genukeena: hainbat akademietako esperientziaz jabetu, eman izan dituzten pauso baikorrak eta ezkorrak ondo aztertu eta ikasbidetzat hartu. 2) Ikasteko gauza garena, gure baldintza berezietara egokitu, "asmoz eta jakitez". Eraginik izan dezakegun ingurunean, zer-nola antolatu eta jokatu behar zehatuz, beti ere esperientziatik ikasteko zabalik.
Quisiera expresar mi agradecimiento por la confianza que supone la misión que se me encarga. Es un honor que acepto agradecido. El hacerlo supondrá sin duda un retraso temporal en otras tareas que con ilusión yo mismo me había asignado, y solo tiene sentido si se dan dos condiciones: la importancia de las nuevas funciones y el convencimiento de la capacidad de otros para continuar lo que uno empieza. Las dos se cumplen claramente. La Institución que empieza su andadura es importante, ya lo es hoy, y estoy convencido de que lo será todavía más en el futuro. Entre sus otros miembros hay un fondo casi infinito de finura, inteligencia y voluntad lo que garantiza la continuidad y, sin duda, es preludio de una clara mejora de la labor de quien les habla.
¿Qué es una Academia?, ¿para qué sirve?. Una Academia puede identificarse a muchas cosas: desde una asamblea honorífica de sabios hasta un club científico cultural-. En lo que parece existir un grado elevado de consenso es en lo que debe ser: una institución ejemplar, en su composición y en su actuación capaz de servir de guía, de ser útil con rigor y conocimiento a la sociedad, de contribuir con sus acciones y consejos a encontrar caminos adecuados en un entorno complejo ausente de referencias seguras y en las que tendremos que aprender en la incertidumbre. Una institución que consciente de su pequeñez y con humildad ayude en la misión de humanizar mucho más nuestra vida.
Alcanzar este objetivo obliga a entender el proyecto que hoy comienza su andadura como una obra colectiva, que necesita de la implicación de todos. Esta Academia de Euskalerria será la que seamos capaces de hacer en un esfuerzo plural y colectivo con una clara vocación de servicio a la sociedad. Para ello tendremos que aprender a huir de la burocracia. La experiencia nos enseña que la burocracia tiende a expandirse y llega a tener un efecto demoledor sobre la creatividad. Independientemente de las buenas intenciones y de lo sabio de su formulación las regulaciones tienden a transformarse en inflexibles. Regulaciones diseñadas para evitar el mal uso de ciertos medios se convierten con frecuencia en barreras para su bueno uso.
Jakiunde reúne a personas enamoradas de su trabajo, de sus campos del saber. El amor por lo que se hace es camino más seguro para alcanzar el conocimiento que todos los experimentos metodológicos, sentidos del deber, promesas de recompensas o amenazas de castigo. Amor por lo que se hace, amor al arte, a la ciencia, a la cultura. Este idealismo es el pragmatismo más eficaz. De él saldrá con sosiego, con el trabajo constante, día a día, la finura en el análisis, el rigor conceptual, cuidar y apreciar el matiz, la exactitud, el pincel fino, alejado de la brocha gorda y de la superficialidad de tópicas repeticiones. Se evitará sustituir la ausencia de realidad con una acumulación de apariencias.
Las condiciones en las que tiene que desarrollar su misión la Academia son muy diferentes de las que existían cuando estas Instituciones fueron creadas. En el pasado la ausencia de conocimiento estaba ligada frecuentemente a una ausencia de información. Hoy cada vez más la ausencia del conocimiento está ligada a un exceso de información, a la incapacidad de discernir lo esencial del marasmo que lo acompaña. El uso del tiempo, la capacidad de gestionar el tiempo es uno de los problemas esenciales de la nueva sociedad del conocimiento.El conocimiento es un fenómeno gradual. Lento. Incremental. No hay conocimiento sin transmisión y sin acción y, justamente, sólo genera valor si es difundido, asimilado y, en su caso, transformado. Jakiunde nace así, con la vocación de contribuir a la gestión del conocimiento.
Finalmente nuestra Academia sólo tiene sentido si se encuentra plenamente al servicio del país, plenamente volcada a la atención de las necesidades de éste en las Ciencias, las Artes y las Letras. Desde este prisma, Jakiunde se perfila como un Think Tank de excelencia, que reflexione y debata
- sobre los grandes y nuevos retos (culturales, educativos, investigadores) de la comunidad científica y artística y de la sociedad en general, garantizando la información al máximo nivel del conocimiento;
- en torno a aquellas propuestas y proyectos presentados por las instituciones públicas y privadas interesadas, contribuyendo y favoreciendo a la adopción de las decisiones más acertadas y velando por la calidad en su ejecución, esto es, sirviendo de órgano asesor con visión a largo plazo.
Diez Academias europeas pertenecientes a nueve países: (Alemania, Suecia, Francia, Italia, Bélgica, Inglaterra, Portugal, Holanda y España) presentaron en 1992 la "Declaración académica de Madrid", en cuyo punto 2 se dice: "Uno de los deberes principales de las Academias es el de aconsejar a los gobiernos y a las Administraciones en materias de su competencia, sea o no solicitado su dictamen. Puesto que los asuntos de mayor importancia afectan por lo general a más de una disciplina científica, la especialización de las Academias dificulta que se pueda asesorar con una fundamentación plena, a menos que exista un órgano de coordinación".
En una iniciativa sin muchos precedentes, nuestra Academia surge como una referencia nueva, complementaria de otras, surge interdisciplinaria, basada en la excelencia de sus miembros en las disciplinas propias. Jakiunde combina las letras, las artes y las ciencias. Se separa de la tendencia aceleradamente creciente hacia la especialización. Algo que empieza a ser un problema grave en la propia investigación de cada uno de nosotros. Y también en el sistema educativo. Solo el estar preparado para cambiar la dirección que uno se marca inicialmente es un buen argumento para que los estudiantes reciban una educación lo más amplia posible, alejándose de la excesiva especialización.
Es en su interdisciplinaridad donde radica gran parte de la fuerza y utilidad de Jakiunde. Tenemos ante nosotros un reto fascinante: articular de forma efectiva el talento amplio y diverso de sus miembros para, con sosiego y rigor, poder ser útiles a la sociedad que hoy nos honra. Una parte importante de nuestra labor será hacia fuera. Yo veo a Jakiunde como una centrifugadora de excelencia tanto en la forma de hacer las cosas como en la comunicación a la sociedad, de los avances del saber en todos los campos ayudando a que la sociedad esté mejor informada y, sea por lo tanto, más libre.
Las iniciativas de calidad necesitan de un tiempo de maduración adecuado, son incompatibles con las prisas pero necesitan a su vez de la máxima agilidad en su impulso y desarrollo. Jakiunde, consciente de estos condicionantes, surge como una iniciativa joven y vigorosa pero a la vez con sólidas bases, mirando al futuro y al mundo desde la Euskal Herria de hoy.
Agradezco al Lehendakari, al Diputado General de Gipuzkoa, al Consejero de cultura del Gobierno de mi tierra natal Navarra su presencia aquí como representantes de la sociedad. Una sociedad que se preocupa de lo que ocurre en las fronteras del conocimiento, que respeta y valora las diversas formas del humanismo, las letras y las ciencias, crea por el mero hecho de hacerlo un clima de calidad, de exigencia, en el enfoque de los problemas que se transmite como por osmosis al resto de sus actividades.
Agradecimiento a la labor realizada por los equipos de Eusko Ikaskuntza y en especial por su presidente Javier Retegi. Nos han proporcionado un marco excelente para empezar a trabajar con toda libertad, sin dependencias ni condicionamientos para configurar una Academia al servicio del País. A lo largo de estos meses desarrollaremos la arquitectura institucional, los procedimientos y afinaremos la misión. Reflexionando y aprendiendo de las mejores experiencias que existen en los entornos más desarrollados, ética, cultural y científicamente. Con miembros elegidos en atención a su auctoritas personal en sus campos respectivos, exclusivamente en función de su calidad profesional. Sin ello no hay ni credibilidad ni funcionalidad. Cuyos mejores atributos para servir más eficazmente a la sociedad sean la libertad, independencia, el rigor y sosiego en el debate y en la búsqueda de la verdad, y lo que exige alejados de relativismos estériles, alejados de sectarismos y modas, creer que ésta existe y que en alguna medida y con todos los matices que se quiera podemos aproximarnos a ella.
Jakiunderen egiteko berezia jakintza da, ahalik-eta igoena, edozertaz eta edozein hizkuntzatan ariko delarik ere, baina hiztunak garen gizakion eta herrien garapenik onenari laguntzeko asmoz. Gure asmoak, beraz, bere baitakoa du Lizardik ezin hobeto adierazi zuena:
"Baña nik, izkuntza larrekoa, nai aunat ere noranaikoa, yakite-egoek igoa; soña zaar, berri gogoa; azal orizta, muin betirakoa".
Geure ondorengoekin euskaraz hitz egiteari eutsi nahi diogunok eta jakintzaren aurrerapenetan -eragile ezin bada- partaide izan, Orixerena beste biderik ez dugu: "hats emaiogun hontan iraun dezan".
