¿Qué modelo educativo necesitamos para eliminar el divorcio actual entre la cultura humanística y la científica?
Educar para la cultura. Cultura para educar
Cuando nos planteamos esta pregunta es porque percibimos un desequilibrio en el peso que se le concede en nuestra sociedad a la faceta humanística y a la faceta científica de la cultura. Sin embargo, más allá de buscar un equilibrio en la balanza, lo que hay que perseguir es que ambas facetas se pesen juntas en el mismo platillo e intentar que esa masa híbrida de humanidades y ciencia pese mucho y cada vez más. La cultura debe ser una, esa que recoge el saber acumulado que permite al ser humano avanzar hacia un mundo mejor.
De la misma forma que se ha superado, o debería, la dualidad entre mente y cuerpo al comprender que la persona es un todo indivisible, que funciona de forma integrada, debe superarse la separación entre ciencia y humanidades porque solo la conjunción de ambas permite una comprensión profunda de la humanidad y de las distintas sociedades.
