La Fundación Manuel Irujo ha otorgado su premio anual a la Sociedad de Ciencias Aranzadi en reconocimiento a su labor de investigación arqueológica del pasado de Navarra.
El jurado ha subrayado el trabajo de la institución en estrecha colaboración con las comunidades locales, fomentando la participación vecinal y el voluntariado, y respondiendo a la demanda social de conocer y preservar la historia de los pueblos navarros.
Los proyectos de Aranzadi han implicado a localidades como Amaiur, Larunbe, el valle de Aranguren, los valles de Arce y Erro, Burguete, Valcarlos, Olazti, Resa o Donazaharre, en una visión integral de Navarra a ambos lados del Pirineo. Esta labor se ha desarrollado con el apoyo del Gobierno de Navarra y de diversas universidades, consolidándose como un ejemplo de trabajo en red pese a la limitación de recursos económicos.
