Hace un siglo, algunas mujeres se rebelaron contra el rol social tradicionalmente impuesto. Rompieron en lo estético, vistiendo de manera desenfadada con prendas masculinas, pelo corto y fumando en público. Pero sobre todo fueron rupturistas en sus aspiraciones personales, profesionales y políticas. Se las llamó “las modernas” y encarnaron un nuevo ideal femenino basado en la independencia, la formación y la defensa de unos derechos que hasta entonces la sociedad les había negado.
La historiadora Sofía Rodríguez Serrador es autora de “Las mujeres de los años veinte: la sociedad en femenino plural”.
