En la antigüedad había que distinguir entre la villa de Oiartzun (antigua Oiasso) y su puerto, Pasajes que se llamó Oyarzo y Oyarzun. Ante la afirmación de que entre Oiartzun y el mar median varios kilómetros, el autor se basa en la geología para averiguar más o menos la distancia que separaba a Oiasso del mar durante la época romana, posiblemente unos dos kilómetros y deduce que posiblemente Oiasso estuviese bastante cerca del actual Oiartzun