El informe "El clúster de la industria aeronáutica y espacial del País Vasco: orígenes, evolución y trayectoria competitiva" ha sido presentado el 14 de febrero en AIC- Automotive Intelligence Center- de Amorebieta, en un acto que ha contado con la intervención de la directora de investigación de Orkestra, Mari Jose Aranguren, la directora de Eusko Ikaskuntza, Arrate Arin, el director de HEGAN, José Juez, y el catedrático de historia e instituciones económicas de la Universidad del País Vasco (UPV/EHU) Jesús María Valdaliso.
El trabajo analiza la trayectoria histórica del clúster de aeronáutica desde su constitución en los años ochenta- gracias a la demanda de la industria aeronáutica internacional y la oportunidad detectada por las empresas vascas Sener y Gamesa, creadoras de los proyectos ITP y Aernnova, respectivamente- hasta la actualidad, en la que 38 empresas, instituciones y centros especializados conforman HEGAN. El informe señala la evolución de este clúster como un ejemplo de éxito, ya que a lo largo de sus veinte años de historia -este año se cumplen 20 años de la reunión del Comité de Tecnología, embrión de la asociación HEGAN- y pese a situaciones coyunturales, ha sido capaz de convertirse en uno de los principales tractores de la economía vasca con una facturación de 1.400 millones de euros y la creación de más de 11.000 puestos de trabajo, en todos sus centros productivos diseminados por el mundo. Según ha afirmado la directora de investigación de Orkestra, "el punto clave de este éxito está en la acumulación de conocimientos en materiales, estructuras y motores, que permite a las empresas del clúster la fabricación de componentes, piezas y estructuras tanto para el fuselaje de los aviones, como para los motores, y proviene en parte de la tradición existente para suministrar piezas y equipos a otras industrias". De esta manera, destaca el papel de este sector en la reconversión de algunos sectores industriales, como por ejemplo, empresas productoras de aceros de alta calidad y fundiciones especiales que han encontrado un buen nicho junto a las empresas surgidas para fabricar piezas en composites y fibra de carbono. También destaca la capacidad que ha tenido este sector de crear sinergias y alianzas con otros sectores como la automoción, la logística, la electrónica y las tecnologías de la información y la comunicación de tal manera que se ha ido creando un flujo tecnológico al compartir conocimientos en lo que respecta a materiales, estructuras y microelectrónica.
En la actualidad, ha indicado el director de HEGAN, "la industria aeroespacial vasca sigue luchando por mantener su competitividad y se enfrenta a estimulantes desafíos ante los que este sector debe desarrollar y mantener su ventaja competitiva". Entre los retos que se mencionan en el trabajo destacan "la dolarización en el proceso de compras y un euro quizás sobrevalorado, la volatilidad del coste de las materias primas, los costes salariales más altos que en otras áreas geográficas, el entendimiento con los agentes laborales para construir competitividad entre todos, la obtención de una financiación adecuada a los plazos y cifras del sector, y la necesidad de mantener altos niveles de I+D+i".
Por último, la directora de Eusko Ikaskuntza ha afirmado que "la dinámica de los clústeres ha sido una especificidad del tejido industrial vasco, basada en la cooperación y en la búsqueda del interés común por encima del particular". "Esta cultura de cooperación debe darse a conocer, y desde ese punto de vista, Eusko Ikaskuntza se compromete en el apoyo a esta labor de investigación, y muy especialmente a su difusión", ha concluido.
