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Xabier Ezeizabarrena / Doctor en Derecho

2020/06/24

Xabier Ezeizabarrena / Doctor en Derecho

Desde mi punto de vista, Euskal Herria en su conjunto necesita de un sistema educativo propio, basado en la configuración del derecho a la educación como derecho básico de carácter universal, conectado con Europa y el mundo y basado en los valores fundamentales necesarios para hacer frente a un mundo cada vez más complejo y tecnológico.

En buena medida, entiendo que las Administraciones educativas de la Comunidad Autónoma Vasca, de la Comunidad Foral de Navarra y de Iparralde vienen trabajando en estos aspectos, si bien es cierto que resulta imprescindible profundizar en algunos de los siguientes aspectos, especialmente desde la perspectiva global de Euskal Herria, en el contexto de la Unión Europea:

  1. El acceso a la educación como derecho fundamental, subjetivo y universalizado: Este aspecto es central, dado que sobre el mismo debe gravitar todo el sistema educativo, de manera que todas las personas vean garantizado su derecho a la educación independientemente de cualquier circunstancia personal, social o económica. Si queremos que funciones como un sistema educativo, debemos configurarlo como tal con una serie de relaciones e interconexiones, no como un mero sumatorio de instituciones educativas y universitarias.
  1. El derecho a la educación incluye el derecho al conocimiento del euskera como lengua vehicular y comunicativa, en un contexto claramente multilingüe: debemos fortalecer las herramientas necesarias para que el euskera avance sustancialmente, tanto en el sistema educativo como universitario, haciendo especial hincapié en la situación sociolingüística que se vive en diversos ámbitos de Nafarroa e Iparralde. Ello tiene que complementarse con el dominio, igualmente, del castellano, el francés y el inglés como herramientas competitivas centrales para el futuro profesional y tecnológico.
  1. Euskal Herria necesita un sistema educativo y universitario basado en los valores: Derechos Humanos, solidaridad, respeto, cultura, diversidad y la formación de personas críticas, entre otros elementos, pueden configurar una sociedad mejor, capaz de afrontar los retos del presente y del futuro en clave humana y tecnológica. La tecnología y su “dominio” no deberían ser un mero fin en sí mismo. Como bien adelanta el filósofo José Antonio Marina, “un burro conectado a internet sigue siendo un burro”.
  1. Nuestro sistema educativo y universitario debe estar conectado internte, pero también interconectado con la UE y con el mundo. Tanto en el ámbito educativo como universitario, nuestra ubicación geográfica y política a ambos lado del Pirineo debe servir para facilitar herramientas comunes, dobles titulaciones, itinerarios conjuntos, estancias e intercambios y la conexión lingüística necesaria para un multilingüismo real en clave humanista, profesional y tecnológica.
  1. Un espíritu humanista y de educación en valores exige, igualmente, que nuestro sistema educativo y universitario profundice en los grandes retos planetarios a los que nos enfrentamos en nuestros días: Derechos Humanos globales, protección ambiental, la crisis migratoria y de los refugiados, la atención de nuestros mayores y la apuesta por una economía productiva y social pueden ser algunas de nuestras apuestas centrales como pueblo y como sociedad garante de derechos.

Xabier Ezeizabarrena
Doctor en Derecho (UPV/EHU).
Director del Máster en Derecho Ambiental (UPV/EHU, http://mida.asmoz.org).
Profesor de Derecho Administrativo (UPV/EHU y Universidad de Deusto).

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